jueves, 17 de mayo de 2012


                         Hobbes y México

Estado de naturaleza y las organizaciones criminales

                             Analisis

En este trabajo se intentara destellar cómo es posible asociar los preceptos de un pensador como Tomas Hobbes a la realidad política y social que está viviendo el estado Méxicano. La búsqueda de poder que tiene los diferentes carteles delictivos, sumada al intento del estado por neutralizar la guerra entre los narcos y las organizaciones paramilitares, puede ser la una autentica analogía con lo que Hobbes describe acerca de las pasiones que inclinan a los hombres y el estado de naturaleza. A su vez se intentara reflejar, cual es el problema del estado y averiguar si la solución es la misma que plantea Hobbes cuando habla de problemas de igualdad y resolución de desigualdad.






Estado mexicano y la guerra 
de todos contra todos.
Hobbes afirma que los hombres están dominados por sus propias pasiones, y que en ese aspecto puede afirmarse que son más bien iguales que desiguales. También sostiene que cuando desean la misma cosa, se vuelven enemigos, y en el camino que conduce al fin, tratan de aniquilarse o sojuzgarse uno a otro.
En analogía con esto, México está atravesando una crisis de inseguridad que está a la altura de los países del medio oriente. Las relaciones entre el gobierno y los carteles de narcotráfico así como también entre los carteles y los grupos paramilitares, están en un clima de competencia por la obtención del poder, que no hace más que suscitar un clima de guerra y supervivencia que no es más que una guerra de “todos contra todos.”
El índice de violencia que vive dicho país desde que el presidente Felipe Calderón le declaro la guerra a los grupos del narcotráfico en el año 2006 es uno de los más altos del mundo. El numero de víctimas alcanzado en todo el dos mil once ascendió a aproximadamente a doce mil personas, entre ellas muchas personas inocentes. Uno de los casos más relevantes fue el atentado del Grupo de los Zetas al Casino Royal que dejo un saldo de 50 muertos y fue un punto de mucha sensibilidad que golpeo a todo el país y repercutió en todos el mundo. Tal es así que México está ubicado actualmente como uno de los países más peligrosos del mundo y declarado como la principal amenaza al gobierno de Estados Unidos. 
Las circunstancias que está viviendo el estado mexicano no es tan alejada a la concepción de Hobbes cuando habla de desconfianza, ya que en dicha situación, ningún procedimiento tan razonable existe para que un hombre se proteja a sí mismo, como la anticipación, es decir el dominar por medio de la fuerza o por la astucia o todos los hombres que pueda, durante el tiempo preciso, hasta que ningún otro poder sea capaz de amenazarle.”

De estos preceptos puede concluirse que de la desconfianza viene la guerra y esta crece día a día desde hace varios años, ya que México es el único país de América que mantiene una guerra interna casi al mismo grado de violencia que se vive en los países del Medio Oriente. En el año 2010 se desataron 6 guerras internas y ese número ascendió a 20 durante el año 2011. Dichos conflictos están marcados como de alta y no tan alta intensidad, los más importantes son los que mantiene el gobierno de Felipe Calderón con los carteles del narcotráfico, así como también la guerra entre los mismos carteles de droga con los grupos paramilitares. A su vez, en menor grado de preocupación e intensidad esta el conflicto que el estado mantiene con los grupos revolucionarios como el ELNZ. Todos estos conflictos están marcados por el control del poder y del territorio. 
Este cruce de hostilidades que se vive actualmente en dicho país forma parte de la lógica del autor cuando este sostiene que “es manifiesto que durante el tiempo en que los hombres viven sin un poder común que los atemorice a todos, estos se hallan en condición o estado que se denomina guerra, una guerra tal que es la de todos contra todos.
La violencia deja entrever que el estado esta sobrepasado por estas circunstancias y que no tiene la suficiente capacidad y poder para detener la ola de inseguridad que al día de hoy, dejó un saldo de miles de muertos a través de los años, sumada a la incapacidad del sistema judicial para investigar y responsabilizar a los diversos grupos.
Entonces no es incompatible que dicha competencia y búsqueda de poder implique una contienda entre el Estado, los carteles y los grupos paramilitares, ya que “Todo ellos que es consustancial a un tiempo de guerra, durante el cual cada hombre es enemigo de los demás, es natural también en el tiempo en que lo hombres viven sin otra seguridad que la que su propia fuerza y su propia invención pueden proporcionarles.”
Por lo tanto es entendible que dicha seguridad este vulnerada por los crímenes entre los narcos y que la vez se incremente día a día la delincuencia, la falta de control y los asesinatos.

Felipe Calderon.

A causa de esto puede reproducirse que en el 2011, la violencia en México dejo un saldo de más de 13000 víctimas que lanza un promedio de 27 personas muertas por dia, 819 cada mes, 9830 por año, a los que arroja un saldo de más de 47000 homicidios desde que Felipe Caldero le declaro la guerra al narcotráfico.
Actualmente el país está dominado por dos poderosas organizaciones criminales que pujan por las rutas del narcotráfico y el control del mercado de las drogas, una de ellas son el cartel de Joaquín “el chapo” Guzmán, considerado el jefe del cartel de Sinaloa, el narcotraficante más buscado de México. La otra organización se llaman los Zetas, que comenzaron como un grupo de ex militares que actuaban contratados por el cartel del Golfo, y actualmente se dedican a secuestros robos de autos, homicidios y tráfico de drogas, son hoy por hoy el cartel más peligroso del país, y que ejercen el control de varios distritos del país, y más fuertemente en Veracruz.
Pero a su vez, estos no son los únicos carteles que existen, ya que se encuentran otras seis organizaciones que en menor alcance también luchar por el control del poder y del territorio. Entonces se pueden contabilizar en total 8 carteles operando en el país: el Cartel del Golfo, el de Tijuana, el de Ciudad Juárez, el de Sinaloa, el Cartel de Colima, el de Milenio y el Cartel de Oaxaca.
La intención de estos carteles mas importantes es el negociado de las drogas, los robos y los secuestros, ambos (el cartel de Sinaloa y Los Zetas) luchan para tener el control de los puertos para asegurarse el trasporte de drogas desde Sudamérica y las ciudades fronterizas del norte. “Esto no es otra cosa sino lo que requiere su propia conservación, y es generalmente permitido”, ya que si los carteles no aumentan su fuerza por medio de la invasión, no podrán subsistir durante mucho tiempo, si se sitúan solamente en plan defensivo. Por consiguiente siendo necesario, para la conservación de un hombre, aumentar su dominio sobre los semejantes, se le debe permitir tambien”.
El cartel de Sinaloa estuvo en un principio es la costa del pacifico, incursionando en el este a lo largo del país, pero en los últimos años extendió tanto sus dominios sobre el este como al sur del país. Por otro lado, los Zetas que al principio estuvieron recluidos al norte del golfo de México, crecieron y ahora se han expandido en las zonas del centro y del sur del país.
Pero esto no garantiza que cada cartel u organización tenga por bien declarado su territorio, ya que los incesantes conflictos no garantizan la estabilidad de poder en un territorio, debido a que en condición de guerra “es natural que no existan propiedad ni dominio, ni distinción entre tuyo o mío, solo pertenece a cada uno lo que puede tomar, y solo en tanto que puede conservarlo.”
Con esa premisa, Hobbes intenta reflejar que en donde no hay un poder común que atemorice a los carteles, se da la consecuencia de que nada puede ser injusto, ya que estos criminales esta por fuera del sistema que rige el estado, fuera de su legislación y fuera de su justicia, por lo que se podría afirmar en sentido moderado que el estado forma parte de esta condición de naturaleza, porque “donde no hay un poder común, la ley no existe, y donde no hay ley, no hay justicia. Las nociones de derecho e ilegalidad, justicia e injusticia están fuera de lugar.”
Todas estas afirmaciones están confirmadas por las consecuencias que acarrea un conflicto tan complicado como el de estas organizaciones entre si y contra el estado, ya que la guerra dejó un lado de más de 47 mil personas, entre las que se encontraban víctimas inocentes y una cifra importante de asesinados (47 en total) que desemboco en el exilio, la complicidad con el estado y los carteles, la inactividad, el silencio y la coacción a la libertad de prensa que no hizo más que alimentar esa “ miserable condición” que es el estado de naturaleza, tal como lo afirma Hobbes en Leviatán.

México y el problema de la igualdad.

Se puede deducir entonces, que el problema es la igualdad y que la resolución debería ser la desigualdad. Dicho esto, Hobbes cree necesaria la existencia de un ente superior que regule la competencia entre los hombres y el estado de guerra (aclarando que siempre existirá la posibilidad latente de conflicto aún con el Estado presente).

Si la naturaleza ha hecho iguales a los hombres, esta igualdad debe ser reconocida, y del mismo modo debe ser admitida dicha igualdad si la naturaleza ha hecho a los hombres desiguales, puesto que los hombres que se consideran a sí mismos iguales no entran en condición de paz sino cuando se le trata como tales”
Pero la realidad marca que México vive una crisis de estado, en la que se encuentra debilitado, y exhibe muchas dificultades para cumplir sus funciones básicas de policía. Este problema en la estructura impacta de sobremanera al gobierno e incide de manera determinante en el incremento de la crisis social que provoca la inseguridad, la impunidad del crimen organizado, y la corrupción de los organismos públicos, por ende, la maquina del estado no funciona, y está débil ante el avance y el control de las organizaciones criminales y los carteles de narcotráfico, que actúan distantes del control policial influenciadas por sus pasiones y sus egoísmos. Estos conceptos guardan similitud cuando se afirma que “entre los hombres, hay muchos que se imaginan a si mismo mas sabios y capaces de gobernar la cosa pública que el resto; dichas personas de afanan de reformar e innovar, una de esta manera, otra de aquella, con lo cual acarrean perturbación y guerra civil”
Por eso el actor recomienda que ante estos casos, exista un poder común que a las organizaciones criminales “los mantenga a raya y dirija sus acciones hacia el beneficio colectivo”.
En este aspecto, el estado de México debería tener el monopolio de la violencia legítima. Esto significa que es necesario que el estado recupere sus capacidades de gobierno y vuelva a instaurarse en los territorios en donde ha sido expulsado o solo se rindió ante los intereses privados de las organizaciones criminales, porque como el fin del estado “es la paz y la defensa de todos, y como quien tiene derecho al fin también lo tiene a los medios, corresponde de derecho a cualquier hombre o asamblea de que tiene la soberanía, ser juez, a un mismo tiempo, de los medios de paz y de defensa, y de juzgar también acerca de los obstáculos e impedimentos que se oponen a los mismos, así como cualquier cosa que considere necesarios, ya sea por anticipado, para conservar la paz y la seguridad, evitando la discordia en el propios país, ya cuando la paz y la seguridad se han perdido”
El estado debe ser reconstruido para que vuelva a garantizar la paz y la seguridad, ya que sin tal reconstrucción, el “estado de naturaleza” en el que se encuentra el conflicto latente entre el estado y los carteles de narcotráfico, se propagará por todo el país. De esto se desprende que es claro que si bien gobierno mexicano no va a pactar con todas la organizaciones criminales, bien puede recuperar el poder de “soberano” por un conducto que es el conquista por adquisición. Este tipo de conquista es aquella en la que poder soberano se adquiere por la fuerza. “Y por la fuerza se adquiere cuando los hombre, singularmente o unidos por la pluralidad de votos, por temor a la muerte o a la servidumbre, autorizan todas las acciones del estados que tiene en su poder sus vidas y su libertad.”
El desafío de la restructuración es descomunal, puesto que al mismo tiempo que se recuperan para la República las plazas que se han rendido ante el crimen y se recomponen las funciones de policía, es necesario que el estado impulse las reformas constitucionales y legales que permitan recuperar la legitimidad menguada del Estado, en especial respecto de su sistema de justicia penal. Una de las soluciones es que a partir de la recuperación de las funciones básicas en materia de seguridad pública y persecución del delito federal, se pongan en marcha procesos de coordinación entre corporaciones, y más tarde, se inicie el proceso de recuperación de las instituciones responsables de garantizar la seguridad, perseguir el delito e impartir justicia.
Hobbes afirma que es imprescindible el poder de un estado soberano, aun en sus incomodidades y en sus desperfectos, ya que cualquier cosa que pase bajo la soberanía y el poder de un gobierno, “apenas es sensible si se compara con la miserias y horribles calamidades que acompañan a una guerra civil, o a una disoluta condición de los hombres desenfrenados, sin sujeción a leyes y a un poder coercitivo que trabe sus manos, apartándoles de la rapiña y de la venganza.”

En la presente investigación, se intento señalar como la teoría de Hobbes puede vincularse perfectamente a la crisis de estado y de inseguridad que actualmente está viviendo el país mexicano.
Cabe entonces señalar y la vez justificar, que cuando Hobbes afirma acerca de que los hombres están dominados por sus pasiones en la búsqueda de poder, se lo puede conectar con la búsqueda de los carteles de narcotráfico que luchan entre sí por mantener el control y el territorio para su negociados.
También puede justificarse, que en la lucha de todos contra todos, todo es válido, y mientras no haya un poder, en este caso el gobierno de México, que controle a los narcotraficantes, el estado de naturaleza se intensificara y la guerra se extenderá por todo el país. El problema de México es la igualdad que genera desconfianza y que desemboca en la guerra de todos contra todos. La solución es un estado fuerte que asegure la paz, esto significa la aplicación de la desigualdad.

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